LOS YANOMAMIS SE ECHARON EL AJEDREZ A LA BOLSA

Cuando decimos”vender el alma al Diablo” solemos creer que se trata del alma post mortem, la que va al cielo o al infierno, pero en este juego o este cuento no, se habla del alma en vida, el espíritu humano individual, la mente, el corazón y básicamente la voluntad, el libre albedrío, a los que hay que renunciar: Buda! Hay una prueba de juego y es característica que comparten los Siuoux de la danza, los gitanos del caliche, los bosquimanos de los chasquidos bucales y supongo que los yanomamis del Amazonas y los expedicionarios del kontiki: sexo comunitario y manipulación sexual. Al vender el alma se muere uno y revive en forma de zombi con dos cualidades, la de ser esclavo y la de ser permanentemente un muerto de hambre para mantener viva la metáfora, la alegoría de muerte en vida. El cuento de hadas madrinas se vuelve a ratos un libro de símbolos, metáforas y lenguaje figurado aunque el esclavo no debe leer poesía, no debe leer. Ha muerto, es una criatura del éter, las reglas son otras. Por increíble que parezca ha llegado ahí por practicar el seccional, que es frecuencia de onda o canal controlado de esa organización. Es zombi por lo tanto es robot o esclavo en el caldo. A su vez el diablo su patrón fue castigado a trabajar de cocinero en la tierra, Hay fetichismo en todo esto y mucha servidumbre (bondage, sadomasoquismo y cierto grado de perversión y sodomía. Son criaturas del éter los dragones, los brujos, las sirenas, los ángeles, el unicornio, los aliens, El éter es su aire y alimento. Dónde está la alquimia del perol? La alquimia del verbo arroja leche agria y malas vibras. Los valores han cambiado, se trabaja en el desamor y la deshonra.

 

 

Si viviéramos a un lado de una cancha de frontón nos daríamos cuenta que los cuerpos fatigados, sudorosos, esforzados al límite no expresan líricos ensueños sinos breves interjecciones y denuestos, ya que el organismo ha concentrado su atención y capacidad en la actividad física, muscular. La sociedad exige un mínimo de cortesía, casi cero, no es cachondeo el nombre de el juego. Es un trato de mierda, de guerra.  Para tolerar el vapuleo, el vilipendio, es necesario contar con  coeficientes bajos y carecer de orgullo y autoestima. Los jíbaros lo dicen de esta manera:

JÍVARO-MUSEO-CIENCIAS-EL-CARMEN-ONDA-003

¿cómo ves?

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: